
Tal vez ni yo,
Tal vez no se que me hizo salir del closet a
Tras un jueves de derrotas, un viernes impredecible y un sábado aventurero tengo suficiente como para que se diviertan, por que es gracioso, pero en el momento LAMENTABLE.
Comenzando por un Típico Jueves de
No tenía bajo ningún punto de vista previsto lo que sucedería, siempre creí lo contrario. Por supuesto que si a alguien todo le pasa, es a mí, y esta noche no fue la excepción.
El estaba frente a mi apenas entré, pase segura, no lo salude, entre con aires de diva, pensé que en su vida seria un mito sexual, al cual querría volver.
“Carita Bonita” y mas regatonees eran la banda sonora que me hacían sentir una protagonista de película.
Cruzamos miradas, cuando el sujeto en cuestión pasaba a mi lado sentía cosas en la panza, que no se si serian mariposas o que pero no podía contener la emoción del “ levante seguro”.
Ahora ellos son impredecibles, por lo tanto, después de un inocente coqueteo voy a la barra, me compro un trago para tomar coraje, a la espera de una noche salvaje.
Escena: EL junto a una “chica”, haciendo lo que comúnmente denominamos “REMO”.
Mis amigas obviamente dijeron; “deja ni en pedo le da bola, lo hace para hacerse el loco”.
O sea, nunca imagine que tras dos segundos de ilusión, al darme vuelta iba a encontrar a mi TC a los besos apasionados con una TB (típica bagre, para las despechadas),
MI conclusión fue: QUE SE MATE, aunque debo admitir que a los cinco minutos confesaba,” si viene en diez minutos tiene chance”.
Si, vino a los diez minutos. Llego sintiéndose el hermano gemelo de Brad Pitt. Pregunto cosas insensatas, se hizo el desentendido y la esperada invitación a retirarnos de ahí nunca llego. Nos saludamos como si nunca hubiésemos compartido nada, me hice la interesante y me fui.
NO SE HACE. Al darme vuelta nuevamente, estaba con una TB (típico bicho). Ahí rebalso.
No me di por vencida, Salí al acecho. Encontré un tipo de material interesante, algo que tal vez en otras épocas no hubiese registrado, pero cubría las condiciones sanitarias mínimas a simple vista.
Una amiga me empujo al precipicio que no me atrevía a saltar yo, y ahí estaba frente a el mirándolo con cara de desentendida. En menos de un chasquido ya estábamos bailando, la charla fluía, y ya hasta tenía su preciado mail.
Era mas que un posible levante, una certeza de hombre que entraría en mi lista.
Cuando estaba segura del paso que seguía en esta historia, veo una chirusita que se dirige derecho a donde estaba este monumento a la virilidad que hablaba conmigo.
Sin perder el tiempo le comió la boca. Quede atónita. No podía creer que yo daba tantas vueltas y ella sin ningún tipo de reparos le comía (literalmente) la boca.
Me voy, entre confundida, despechada y con un machucon en mi autoestima, pero NUNCA, JAMAS RESIGNADA.
Fue ahí cuando encontré un tipo de diversión, que respondió a mí y con el cual intercambie unos mimos. Todo iba demasiado bien.
Como la mayoría de las mujeres decimos: “las amigas son lo primero”, el jueves tuve que demostrarlo. Por que Ahí estaba, mi amiga, con cara de “no me dejes sola” y decepción entremezcladas. Esa carita de perrito mojado diciendo: “ me acompañas a buscar a este hijo de una señora de la noche que me dejo pintada?”
Y si, la acompañe, primero por romperle el corazón a mi amiga y segundo por frustrar el único arrime que había prosperado en toda la noche. El deber me llamaba y me marche.
El jueves no termino de la manera en que mi mente lo había planificado.
Entonces decidí que el viernes era mi noche. Salí, producida, segura, HERMOSA.
Hubo algo tal vez, creo que el despecho llevo a estar con alguien lindo, pero tal vez no ese tipo de hombre en el que me hubiese fijado en mi buena racha, digamos que baje mi target. Por momentos sentí encontrar al amor de mi vida, en otros ya dudaba de la actitud poseedora del muchacho. Pero más o menos la cosa se encaminaba.
La noche termino comiendo y fumando como no podía ser de otra manera.
Contenta, pensativa, o frustrada no importa ahí comencé a repensar lo vivido y a tomar valor, y mas cerveza como para hacer publicas estas cosas.
Llega el sábado,
No se iba a salir. Una tarde resacosa, después de un viernes, en cuanto a resultados dudoso, y en cuanto alcohol abundante.
Hablando con mis amigas, descargando tomo el coraje necesario.
Concluimos en salir de levante. Si, así, salir a todo o nada. Era una experiencia nunca vivida ni para mi, ni para mis amigas. Creía que esas cosas se veían solo en Sex and the City, pero ahora las tres éramos como las neoyorkinas pero versión criolla y sin ropa de diseñadores.
En mi mente la frase “Te crees mil, hoy salgo en un barrio TOP y me agarro a un típico caño en serio”.
Es así como aparecimos en Las Cañitas lugar desconocido, un nuevo mundo para ir a explorar y por que no a conquistar.
Al adentrarnos en el local bailable, nos sentimos en el paraíso. La vista no alcanzaba. En ese instante pensé “o me morí y estoy en el cielo”, o “acá vengo hasta que me case”.
Con un cachengue de fondo me largue a la cacería. Intente mis mejores miradas, poses y artimañas. Creo que se me notaba o el resentimiento o la cabeza en otro lado ( no se donde, o no lo quiero reconocer). Por que este sábado fue un típico sábado TD. ¿Frustrado? No lo creo. ¿Mala suerte? Tal vez.
Empezando por que el primero que me vino a hablar era un CUCO. Siguiendo por que el que tenia fichado hablaba con un desparpajo humano, terminando por clavarle la mirada TD a un “modelo de revista” y que se marche lo mas pancho.
No me di por vencida, Salí, me tome un taxi y fui a otro lugar, en el que también sabia que había ALGO seguro. Llego: CERRADO.
¿A dónde vamos? Un sábado mió, y de despechada no se terminaba 5.30 NI LOCA.
Vamos a otro lugar: ya no se permitía el ingreso se personas.
Allí nos encontramos con tres sujetos, a los que también se les había frustrado la noche. Y eran bastante interesantes por cierto.. Por supuesto me acerque al que mas me llamaba la atención, y propuso: VAMOS A TAL LADO, CIERRA TARDE.
A los dos segundos estaba caminando cinco cuadras más, ¿Productivas? , no en lo más mínimo, no lo fue.
Lleguemos, entré confiada, esperando el bailoteo. NO ENTRARON.
Con mi lema de no darme por vencida salí a la búsqueda en el barsucho.
No resulto.
Siendo las siete de la mañana, no me arrepiento, la reme, la pase bien, concluí que no soy la única. Supe que una noche, una actitud, un chongo pueden marcar un fin de semana y lanzarme a conocer la inexplicable vida del levante permanente.
Fue productiva la salida, me di cuenta que hay personajes lindos, hombres boludos, chongos que se frustran y cuasi machos.
Esto no se termina hasta que no encuentre al HOMBRE, le dije a una amiga en el taxi, y así será.

Interesante la vida de TD jeje... una aventura a la vuelta de la esquina.. entre vanalidades y personajes surrealista (y muy literales) en la selva de luces y alcohol...
ResponderEliminarSe podria hacer un libro ilustrado.. "Diario de una TD: en Busca del TC perdido".. jeje...(me ofrezco para dibujar jeje)
lo vamos a seguir a tu blog y se lo pasare a algunas amigas q les va a encantar... ellas lo entenderan mas q yo..
Exitos!